28.10.14

campaña dosmilnueve desde una libreria callejera

Tarde fría. Sol sobre pintadas estropeadas del muro que está frente a mi. Los parlantes pasan una y otra vez, tratando de no volverse locos. Ya están locos. Todas esas estúpidas tonadas resuenan en mi cabeza cada vez que intento despejarme y no pensar en nada. Aparecen para hostigarme con nombres de candidatos y rimas baratas.

Estando en un lugar incrustado, sin tiempo, se puede ver la velocidad del mundo que pasa. Pasan los autos, y las bocinas que se repiten idénticas incesantemente. Los motores cansados y ahogados.

Me he acostumbrado a observar los pasos de las personas que pasan. Los apurados, que son la mayoría, los cansados, los lúcidos, que son la minoría…

Las mujeres y los hombres pasan más o menos rápido, o más o menos lento. A veces espero con malicia que, por una extraña alineación planetaria, ocurra un accidente de transito peatonal, con heridos.

Algunas se detienen y observan los libros como si estuvieran ante un atardecer en el mar, y luego siguen, satisfechos consigo mismos. Otros, se quedan largo rato con un libro de Weber en sus manos, y la vista en el suelo, pensando en la frase hiriente que les atizó su hijo esa mañana, o en el vecino que lo miró con indiferencia en el portal del edificio que vive hace mas de veinte años.

Las señoras son el espécimen más común y más odioso. Una suerte de plaga. Se acercan con la mirada fijada en un libro, pero preguntan donde es que para el 104 que va a Bladivostok. La mayoría de las veces se quejan del bajo timbre de vos de su informante (algún amigo o yo), y exigen coléricamente se les repita fuerte y claro. En muchas ocasiones, estas señoras, con camperones que son el doble de su avejentado cuerpo, y con sombreros de muy mal gusto, reaccionan agresivamente frente a su imposibilidad auditiva, y aún mas cuando no encuentran solución inmediata a su problemática, lo que les genera una frustración y desazón tremendas. Tanto así que mueren de ataques cardíacos y altas presiones, pocos metros más adelante, en su laboriosa búsqueda de la parada de ómnibus.

Se acerca un hombre, de unos sesenta y cinco años, de pantalón y campera deportiva impermeables, algo gastadas. El color de ambas prendas es de un azul oscuro. La campera con una ligera mancha en un costado al centro del tronco. Lleva una mochila con rueditas en el suelo, con motivo camuflado, y un pequeño bolso deportivo colgando de su hombro izquierdo. Su gorra azul, a tono, tiene bordada un simpático cocodrilo verde aceituna. De la mochila con rueditas desbordan listas de Lacalle, se viene se viene la 71... Los parlantes siguen resonando. Lacalle Gallinal la formula fantasmal. Se viene se viene. No lo soporto mas. Que se venga de una vez asi no lo avisan más.

Los perros son los transeúntes más calmos, los mas dignos los perros sueltos que andan por ahí sin pedir permiso, salvandose cada día de los neumáticos de herreristas, liberseregnistas, batllistas incluso trotskistas. El que no anda pidiendo hogar ni comida. El can que se las arregla sin ONGs que le tengan lastima.


21.6.12

llegó el frío la pucha

Entré en la cocina y puse la caldera sobre la hornilla con una ligera sensación de que todo se está yendo al carajo. quizá sea porque ayer vi un rato el programa de nacho alvarez de canal cuatro, quizás no. pero al entrar a la cocina el pollo al horno tenía más un olor a ultraderecha en ascenso. no sé, cosas mías. seguramente era el frío que hace pensar cosas. mi mano estaba aún más fría que el metal que tenía en la mano al llegar a la cocina esta. entré al baño y me mojé las manos con agua caliente para tratar de equiparar la temperatura de la caldera. me congelo las manos mientras espero que el agua caliente. el agua corre hace un rato, demora en calentar, al parecer el calefón se rompió otra vez. entro a facebook y ni un comment, ni un tagg, ni un guiño. ya está todo perdido. deberé unirme a la juventud blanca por mariguana? deberé hacerme amigo de Mieres? No. debo salir. debo borrarme. no encuentro la forma y me da verguenza preguntar eso por el mismo medio. me gustaría usar a la red como hacen mis amigos y ver minitas que se parten y buscar y sumar y encontrar y volver a solicitar amistad hasta que se me canse la mano de clickear. pero no puedo. entro al almacen. digo: cigarros sueltos vendes?. la almacenera del barrio de la teja pergunta qué tipo?. yo me quedo un segundo y medio pensando en qué cornos quiso decir con esa pregunta. es decir, sé lo que quiso decir. quiso preguntarme qué tipo de cigarro, pero la pregunta no parecía estar correctamente formulada según el lugar y la hora que eran. me asustó un poco y me alegró un poco pensar que ya no quedan almacenes que también sean bocas. 


el primer día de invierno. cuando los sistemas respiratorios de la gente están en colisión. entonces entro al gallito porque me -rescindieron- el contrato, como les gusta decir a los hijos de puta estos, por enfermarme y faltar dos días con certificado médico estos chupalaberga vienen y me dicen te rescindimos el contrato, para no decirte que te vayas a lustrar peladas al parque bartlle. entonces me pongo a ver el gallito de kemado nada más, y lo primero que sale es:




GUARDIAS Armados y no armados p/servicios en Cerro, Paso de la Arena, Centro, Cordón, Piedras Blancas, Malvín, Unión y Las Piedras de 25 a 59 años, carné de salud bigente, certificado de buena conducta y constancia de domicilio. Con o sinexperiencia, excel, remuneración, trabajo estable e incentivos.



no sé excel. qué va ser.. en fin. me voy a hacer otro té antes de suicidarse o subir videos de cómo hacer un buen secado en tinta plastisol. ellos no te van a dar nada porque no quieren nada de ti, salvo tu sangre y tu sudor, claro, pero eso es lo más barato de todo. sé que decir ellos es muy impersonal, pero le hablo a todos los hijos de puta básicamente. a todos ellos que le dan una oportunidad a un un joven como yo que sólo kiere un lugar en el mundo, formar una familia, drogarse en la medida de los posible. fumarse un porro en paz. por lo que tantos murieron. por lo que Engler quedó de las chapas y se terminó metiendo a mormón, por el retardo mental que le quedó de secuela a Huidobro por la tortura que soportaron los cumpañero de las organizaciones. por todos aquellas bolas quemadas. un carnet de fumeta con crédito para 20 cigarros por mes que tendrás que ir a recargar como los boletos electrónicos a una oficina al lado de la terminal goes. se podrá recargar de dos o tres palancas? todo un misterio!!-me dice la almacenera del almacén de barrio de La Teja. -Lo que sé mijo es que se está implementando y por las dudas pregunto. pa`saber el nivel de demanda que tengo, viste?- 

entonces los compañeros anarquistas, y los latas y los bolches y los tupas murieron por esto? una tarjeta de fumeta. no hay otra cosa que empezar a caer en los chistes fáciles ahora que estamos a un día de la disposición legal. cosas como: yo quiero trabajar en control de calidad!!! jejeei!! para catar la sustancia que administre el Estado. y cosas así.

entonces entro al gallito porque me recindieron el contrato y hago una exhaustiva búsqueda hasta llegar a los dos avisos que si o si agarro. lo mejor que encuentro según mi experiencia y mi capacidad:



   

 se busca cadete para farmacia, 
 sin experiencia y sin libreta 


 ACERCATE 
al mejor lugar de trabajo. 
 Buscamos chicas con o sin experiencia 
 para masajes a caballeros. 
 Sueldo aproximado U$S 1.000 totalmente legal. 
Animate.

1.2.12



poema para alicia

hace mucho calor
y espero a que venga el santi
e irnos a hacer los que se nos plazca
en nuestra mente siniestra
como en una biblia de neón

lleno de chatarra, el santi llega
y me apura para irnos
que no hay que llegar tarde como la otra vez
vamos a hacer lo de siempre
nada de nada interesante

se pone a leer un libro de porquería
de poesía
vamos que ya es hora
y el santi me dice que ponga una foto de la poeta
alicia preza.

nada más

5.11.11

me bajo de tres cruces con un bombo que me prestó un amigo para un toque. a diez pasos de salir de la terminal un cuida coche pronuncia el primer comentario: vamo a llevar ese bombo pal estadio!

a la cuadra otro cuida coche me dice: vos hacés rock, eh?. a lo que respondo que no que no hago nada y miro para abajo para evitar más explicaciones innecesarias e inconducentes. sigo bastante intimidado por la gente que sólo pronuncia alaridos.

a la siguiente cuadra una señora negra de unos setenta años me dice: vas a la comparsa? la señora es bajita y tiene un rostro de haber echo mucha cosa en su vida. dice que ella es de cerrito. que sale en la comparsa y es mamavieja.

me mira fijo y se pone a bailar. mientras mueve sus pequeños pies me explica que los genes hacen todo. a ella le sale el baile del cuerpo naturalmente por ser negra: los negros bailan, son los genes! me dice. sonríe mucho y baila como colegiala en pleno cufré y goes a plena hora pico.

las gentes pasan y nos miran irritados. como personas desubicadas. yo reposo el bombo sobre la vereda tratando de no dañarlo por el aprecio que le tengo a mi amigo. no demasiado.

ahora ella (nubia) baila flamenco porque también tiene genes españoles me dice. y de los buenos.

2.9.11

muy probablemente he sido un gran idiota la mayor parte del tiempo. entiendo que esto no es novedad, ni siquiera para mi. también entiendo que, en gran medida, lo sigo siendo. lo idiota digo. la parte mas interesante, si es que la hay, no está justamente en esta linea. trato de enderezar las cosas. ahora. tampoco quiero salvar mi triste culo de algún paraíso prometido, no se trata de redención.

no hay una historia para contar. me acabo de levantar, en serio, me acabo de levantar, sin haber dormido ni siquiera un minuto a lo largo de diez horas. empiezo a incomodarme. la idea de esto no era un diario privado ni hacer públicas moleduras internas.

la boca se me seca y quiero decir algo. el tabaco es la peor opción aunque sé que voy a terminar eligiéndola, siempre lo hago,no caer, elegir. porque por suerte o no, el tabaco me ha salvado de grandes desgracias. no así la cocaína que me ha metido en ellas.
para ser un buen escritor de blogfácil siempre viene bien hablar de alguna droga, combinar con la situación del desamor. si a esto le sumamos una escena violenta y caprichosa listo el pollo! pero qué digo si yo mismo caigo en esta fórmula una y otra vez.
no existe la ficción, todo es realidad. hay que escupir y odiar mucho. pero mucho.
nada de andar regateando en gargajos rebosantes y brillosos.

el idiota comienza a desvestirse mientras la chica le chupa el miembro que mide metro y medio de ancho por diez cm de largo. mientras el se despide mentalmente de un amor pesado, efecto de una droga internalizadora de vaya a saber qué mierda. entonces agarra un diccionario de sinónimos y busca otra forma de decirle a la chica que le quiere estropear la vida pero de una forma bonita y honesta.

vamos de nuevo, muy probablemente he sido un gran idiota la mayor parte del tiempo. ni siquiera entiendo qué significa esto para mi, menos para otra persona.
las personas son egoístas y vacías. eso sí tiene fuerza. la limpieza siempre es mala, demasiada limpieza es mala, no hay nada como poner frases cortas y chocantes.

siempre hablamos de lo mismo, siempre estamos hablando de los mismos venenos, de los mimos vilipendios, de los mismos ratos y las mismas intenciones porque somos así, ya los sabemos, porqué insistimos, y yo qué sé. nos hace sentir algo, un quéseyo, un quélocosoy. pero es así. lo sabemos. los idiotas y las mujeres van juntos hacia la misma paliza. las letras sólo acompañan a los trovadores de la malaria, como nacho de noche, como gustavo en la madrugada. esos somos nosotros.

"La Policía va a establecer un dispositivo de seguridad. Cuando se habla de seguridad, se habla en todo su concepto. Porque por ejemplo puede ser un campo propicio para arrebatadores. Está el tema del tránsito, porque si es una marcha hay que ir despejando las calles. Todo eso se prevé de acuerdo a cómo se desarrollan los hechos. Se trata de evitar que haya incidentes, porque puede haber gente de distintas opiniones, para un lado y para otro"

El inspector Carlos Duré: voy a poner un blog de noticias que se llame antes de encender la computadora péguese un tiro. aunque tenga cero lectores, al menos va a tener uno. o dos. quizá el tercero quede parapléjico.

voy a enderezarme, porque mi perro llora en sueños, es el único que lo hace, si. aunque muchos sostengan que no, porque él escucha buenos muchachos a escondidas y rosario toca el pito, le encanta ese tema. y a mi me gusta mucho esa frase.


27.4.11

1

Juan Carlos estaba sentado en una silla con la cabeza hacia al suelo desde el principio. De cuando en cuando se dormía. Parecía tener unos sesenta y cinco o sesenta y seis años. Tenía una gasa grande y blanca detrás de su oreja derecha, estaba despegada y colgando hacia fuera, como cubriendo una herida de años, de tantas palabras innecesarias. Estaba solo, absolutamente solo con su venda. Llevaba una campera grande y destruida casi por completo, muy sucia, pero todavía conservaba algo de elegancia. No reparé en los pantalones ni en los zapatos, seguramente porque no desentonaban con aquel camperón viejo. Se notaba salir un pequeño hilo de saliba de la comisura izquierda de su boca seca. La primer señal vital de JC como él mismo se presentó, fue al contacto visual con un cartel en el suelo (lugar al que únicamente miraba) que decía “LITERATURA”. Lo tomó con las dos manos, y se lo quedó viendo por un largo rato, inmóvil.

2

Aquella tarde en el Hospital Teodoro Vilardebó el ánimo ambiental hacía que las personas (los pacientes, los enfermos) se dispersaran. En el comedor había un olor medianamente desagradable, pero suficiente para ser molesto. Las personas llegaban de a poco, lentamente, como desengañados de cualquier cosa que pudiera ocurrir ahí adentro. Era la repetición de lo insensato. No existían razones para caminar, ni para mirar, ni nada parecido a lo humano. La condena de aquellos que habían sido demasiado humanos, era la deshumanización lisa y llana, casi imperceptible, que se colaba entre las rejas, y el humo de los millones de tabacos fumados por día. Las miradas de las personas ya no podían llamarse miradas, y el estatuto persona estaba corriendo serios riesgos desde hacía mucho.

3

Te gustan los libros? Fue lo primero que se me vino a la cabeza, con la idea de recibir un gran silencio como respuesta. Había caído en una pregunta insulsa, y sin gracia, y me merecía ese castigo. Lo primero que hace JC al escuchar mi escueta interpelación es erguir la cabeza bruscamente y mirarme a los ojos. En esa mirada se había despertado algo, para mí, hasta el momento inaccesible. Su primer mirada me lo dijo todo. No sólo que le gustaban los libros, sino que tenía una historia en relación a ellos, y ellos tenían una historia en relación a Juan Carlos no menos impactante. Seguramente si le hubiera preguntado a un libro de Saussure (esto me lo plantee después) sobre JC, me hubiera respondido con la misma expresión clara y vivaz, lúcida y emotiva.
Lo primero que salió de la boca de este hombre fue algo así: sí, me gustan los libros relacionados al poder represor de las instituciones, leo mucho a Foucault.

4

Los internos deambulaban. Eso era lo más vivo que podían hacer. Moverse sin rumbo, y sin otro objetivo que el de salir de un espacio, para meterse en otro, totalmente igual. Un par de pastillas por día en el mejor de los casos, los dejaba En el comedor las cosas habían sido diferentes una semana atrás.

25.4.11

A las chicas los ramones se les pegan a las tetas, me dijo el kincho con una sonrisa que parecía de asesino mientras salíamos de la estación de servicio, cerveza en mano, recién destapada con el minibic rojo que le ganamos al de la caja en un descuido. Salíamos para la casa del merluza que vivía a tres cuadras y tres metros de la petro. En general preferíamos empezar con una cerveza para luego pasarnos al whisky que da menos resaca y menos dolor estomacal que siempre llega al final. El merluza vivía en una casa llena de bolsas de verdura congelada. Las tenía a raudales. Las tenía por todos lados. En dos heladeras y varias cajas de conservación de alimentos. Nunca se sabe, a mí la suba de la verdura o el fin del mundo no me agarra desprevenido.

Cuando llegamos a lo del merluza ya estaba pronta la comida. Tallarines con salsa picles y champiñones de conserva, minuciosamente preparado por él mismo. Las latas todavía sobre la mesa.

El kincho mete la mano en el bolsillo. Primero saca restos de tabaco suelto que se le pegan a las manos, luego un carpincho y la bolsita más chiquita que había visto. Mete la monedita en la bolsa y esnifa en la parte que dice Republica Oriental. No le queda nada. Migas. Pero guarda igual la bolsita con un poco de tabaco. El merluza lo ve. Deja el cucharón de madera en la fuente de tallarines recién colados y saca del bolsillo del culo una Juana, que procede a enrollar. Acto seguido va sacando de un colmillo diminuto que lleva colgado al cuello una bolsa negra. Esta es buena. Vos siempre en la chiquita kincho.

Kincho agarra un libro de Cioran que hay sobre la mesa, Brevario de la podredumbre y empieza a hablar. Mirá, acá dice que la realidad es una creación de nuestros excesos, de nuestras desmesuras y de nuestros desarreglos. Vos que acumulas exceso, acumulas arrogancia, y el que tiene de sobra para los demás es un hijo de puta, en sentido abstracto.

Tengo mi cuarto en un caos. Un caos que medita. Que planea asesinarme en cualquier instante. Duermo entre esos papeles universitarios viejos que se acercan para cortarme la garganta porque no busco un trabajo decente, un trabajo digno, que dignifique.

El merluza se queda viendo sin expresión. Trata de encontrarte una mina kincho, que te escuche, que te acompañe, te va hacer bien. Dejate envolver por al concha fogosa de una chica cálida. Es mejor que leer esas pavadas que lees vos. La concha cálida de una mina fogosa ya es más complicado ves? Preocupate por las historias de la gente que la labura, que la sufre, no de gente que escribía sobre el sufrimiento. Fijate en la gente que luchó por algo, por una URSS más ajustada a los tiempos de crisis, por una guerra civil unificada en contra de la falange. No unos tres loquitos que tiraban piedras para todos lados.
-No eran tres, eran siete.

En un cuaderno voy escribiendo cada día las cosas que no hice ese día. Y ahí se van acumulando las promesas de una vida ordenada y archivada en sendas de responsabilidad.

Los que vos quieras, pero la doctrina es necesaria para vivir, no para filosofar. Y ahí es donde vos caes. Acá nadie es un proletario de la F.O.R.A. todos vivímos en la casa de papá y mamá. Más mamá que papá. En fin. Ya no vamos a las marchas salvo por nostalgia, o para reírnos un poco, casi como ir al estadio. No es que creamos que el fútbol nos valla a salvar, seguimos yendo para fortalecer un sentido de comunión que nos salve de la muerte en vida que llevamos. Aunque sea por un rato. Vos crees que diseñando planes para desmantelar el sistema en pequeños asuntos puede redimirnos de la malaria. Yo creo que no. Yo pienso que las cosas hay que irlas armando de a poco. La vida alternativa no se termina en los stenciles, ni con la poesía.

18.2.11

agarro, entro al correo. nada. entro al otro correo,nada de nada. empiezo por los sitios de siempre, tal y cual blog, tal y cual página, tal y cuál wordpress. luego, si mi interés no se detiene en alguno de los placebos antedichos, caigo en la maldicha o maltrecha red social más promocionada del mundo por estos días. me presento discreto, no hablo con nadie, salvo casos excepcionales de deudas, datos relacionados a un trabajo que me está por salir hace tres años y medio, o algún chisme demasiado importante como para esperar ver a esa persona personalmente (valga la falta de adjetivos) y me dispongo a observar, husmear, moverme de aquí para allá hasta encontrar algo que me detenga por más de un minuto y medio. no más.-no hay solución- luego, sigo. mientras pienso que porqué diablos no termino el libro que descansa a mi lado con cara (o tapa) de putiarme*, en vez de perder tiempo en esta cosa (la llamo cosa, de nuevo, a riesgo de errar en alguna adjetivación)
cuando puedo salir de esta red social intrincada, enmarañosa y terriblemente adictiva, vuelvo a recomenzar mi ritual.

((hay veces en que pienso que mi visión va a empeorar con el tiempo, pero me alivia la convicción de que las generaciones venideras van a tener mejores ojos que los míos para poder hacer un uso más provechoso, constante, profundo, comprometido, pertinente, perspicaz y elevado de este monstruo de infinitas proporciones.))

entonces, cuando recomienzo la ruta, me doy la posibilidad de bifurcar el camino y entrar a links relacionados, y bajar una banda que no conozco de un sitio que nunca visité, entonces me siento un aventurero, un ser arriesgado que se interna en la misteriosa amalgama de FDMs.







*- aunque no parezca en estas líneas, soy de los que piensa que los libros de papel y cartón o papel y papel más duro, son más amenos y empáticos que el frío monitor pixelado.

17.1.11

anda a buscar la droga a la casa de tu madre
la frula esta en la cucha,
de willis y gurkas esta lleno el mundo

que valla a buscar la droga a la casa de tu madre
dicen que anda buscando droga
la viene a buscar acá?

lo mandaron al yimi a que le des?
vos no le des la droga que después anda como loco
anda

y después quién lo banca?
que no se aparezca por acá
en mi casa no lo quiero

si se fuma la droga yo no lo quiero
porque anda loquito me contaron
que anda buscando droga.

al marcos lo fue a buscar a la casa para pedirle
sabes lo qué, no?
y el marcos se asustó que anda hiperativo
anda

4.10.10

gritar

ya no estás con ella. ya no te ve con los ojos de ornamenta.
tu mundo interno no es tan basto y las hojas de la calle corren más rápido que tus pensamientos. que se quedan estancos. que se ponen enfermos y se pudren en los lugares húmedos. que quedan doloridos como la garganta de Aguirre en el momento de decirle a Alba que no siga. que se calle.
luego de liar un tabaco y darle la saliva necesaria se dispone a gritar. este grito lo aturde y le quiebra las cuerdas vocales. los dolores se empiezan a expandir. son largos y armoniosos.

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!

seco y amargo. lleno de tristeza. Aguirre nunca hablaba de las cosas que pasaban entre los pensamientos y los sentimientos. ese grito le dió la chance de sortear los trecientos sesenta segundos que cuenta antes de hacer nada. tiempo de mierda. pero qué tiempo de mierda.
dejarse de lamentos, pasarse de preguntas.

pero qué gil. qué gil.cómo no se apuró a decidir las ausencias que quería tener en su vida. si las penas iban a ser tantas, no hubiera nunca optado por nacer.

23.9.10

A

LO


FASIL


TE


ACOSTUMBRÁS

15.9.10

los paranoicos (I)

Entro en una casa con Vulpe. Hay un pequeño jardín con baldosas blancas y negras, un par de pequeñas fuentes y algunos árboles. Todo antes de llegar al portal.


Nos metemos al pequeño jardín asfaltado, descalzos, con los pies mojados, con barro. Manchamos el piso del jardín y luego en el interior de la casa, también manchamos los lujosos pisos. Al principio sin saberlo, y luego despreocupadamente, y con cierta maldad. Iñaki y HP nos observan desde afuera. Repentinamente llegan los dueños de casa. Una familia. No nos asustamos. Pero el padre parece muy molesto. Llama a la policía. Escapamos. La policía nos persigue, nosotros nos escondemos entre las calles de un barrio desconocido.


La policía nos atrapa.

13.8.10

correr

Llovía a cantaros por la calle mercedes. Nosotros salíamos de un bar a unas cuadras de allí. Habíamos tomado unos whiskis y ya estábamos entonados. Había quienes dijeron de ir al putero. Pero era imposible. Lo mejor era aprovechar las dos hembras y salir de baile.


Vuelvo al escenario. Cuando llegamos, la calles mojadas, las conchas húmedas. Nos esperaban tres ricas niñas en la puerta del Barronil. Nosotros desperdiciamos miradas. Estábamos con nuestras hembras. Entramos a la puerta del Barronil de mala muerte y empezamos a querer bailar. A buscar la suerte. Pero faltaba alcohol. Todo el líquido de la noche estaba corriendo en las calles, o acariciando los clítoris de las doncellas danzantes.


Las personas del lugar eran en su mayoría idiotas disfrazados de imbéciles. Cosa no menor, ya que el idiota que se disfraza de imbécil es más ruin que un imbécil disfrazado de idiota, pero no importa eso en este momento. Tengo la historia de la noche.

Estábamos esperando a que Roberto se pagara todas las cervezas de la noche. Roberto era ese amigo veterano que te da de tomar para envalentonarse con las mujeres, y luego que lo acompañes. Cuando estás ya borracho de su alcohol, no hay otra salida que acompañarlo en sus encares con mujeres de todo tipo.


Al rato Roberto estaba llegando con una cerveza en la mano. Pero no era suficiente. Yo no estaba muy de ánimo, pero no quería irme a casa, estaba muy lluvioso y tenía oportunidades de coger con Rita, que estaba muy cariñosa conmigo esa noche. Si quería sobrevivir esa noche tendría que comprar un estimulante acorde.


Voy y le pregunto a Tevan dónde consigo, y él me señala a un tipo de esos imbéciles disfrazados de idiotas. Con unos lentes con armazón grande y un peinado inglés que le daba un aire de puto amanerado. Me dice que le hable de su banda, y que luego le mencione el asunto.

Pero la banda de él es una mierda! Un montón de putos amanerados haciendo rock blandito y sin fuerza! Bueno, papá, dice el Tevan, es lo que hay. Cada minuto que pasaba me sentía mas deprimido, más cansado, y más aburrido. No había otra opción. Pero no tenía todo el dinero. Primero tenía que conseguir a los accionistas y arreglar una parte con cada uno. Les dije a Mole y a la Pilla que sabía de su debilidad por los clorhidratos y que andaban con plata.

Hablé con los dos. Faltaban 100 pe. Había que ir a un cajero. Seguía lloviendo. Pero a cada gota que caía, se hacía más grande la desesperación y la tristeza.


Le dije a Mole de ir corriendo hasta el cajero y liquidarla. Con su dinero. El Mole titubeó. Pero si hay algo que tiene el Mole, es que no titubea más de cinco segundos y medio. Y así fue. Salimos hacia la calle. El problema era que el puto amanerado tenía que ir a otro lugar a conseguir la cuestión y le tenía que dar la plata ahora porque sino nada. Pero vos me estás tomando el pelo a mí? Lo miré con cara de orto y él tipo encogió sus hombros de puto. Está bien. Esperá que vamos a buscar la guita. El Mole salió corriendo a buscar la gamba. Estaba casi pronto. Sería feliz dentro de muy poco. Eso era bueno.


Al mismo tiempo teníamos que disimular con Roberto. A él no le gustaban esas cosas. Era como los viejos mafiosos. Si querés, morite de un coma etílico, pero no quiero ver que te estés metiendo ninguna de esas mierdas, me entendés? El Robi era así. Con él nada de cuestiones raras. Entonces yo iba de un lado al otro para que no sospechara. Iba, tomaba cerveza, bailoteaba un rato, aunque estuviera cansado, pero bailoteaba porque se acercaba el momento de alivio. Dentro de muy poco. Entonces me reía, y hacía chistes, y estaba muy animado. Y entonces volvía a salir y me fijaba si el mole había regresado con el dinero.


Bien, ya está. Ahora vamos hasta la vuelta. La vuelta era un antro lleno de policías y travestis disfrazados de merqueros silvestres. El lugar no me gustaba nada. El puto amanerado estaba en la puerta esperándome, hablando con uno de sus amigos policías o travestis, no lo distinguí. El puto me dice que le dé la plata y que le espere. Que ya vuelve. Le digo que no, que primero el chisme y después la plata. El puto pone cara de amanerado consternado y se mete al antro. Pasa el rato. En la puerta me quedo con el policía travesti mirándome raro. Es buena, me dice creyendo tranquilizarme. Pasaba el tiempo y el puto no volvía. De vez en cuando miraba para dentro, pero prefería mirar hacia la calle, que estaba mojándose como veterana en recital de Arjona. La calle amplia de Trisván Nartaja con sus semáforos y su basura acumulada en los cordones, que corría libre gracias a la lluvia emancipadora.

Sale el puto pero con las manos vacías. Me dice, entrá. Yo me meto al antro La Vuelta, y lo sigo por un pasillo largo y húmedo. En algún rincón que otro aparecían cajas de puchos y condones usados. Ese pasillo era el antro dentro del antro y con olor a frituras. Llegamos a un pequeño baño.


El puto amanerado de lentes gruesos y peinado inglés abre la puerta. Hay un gordo peludo con pinta de metalero. Seguro que se lo clava, pensé. Entonces veo que el gordo metalero abre la bolsa y se pone a tomar. Pero qué haces? Cuatro gambas, dice, y nada de quejas que esta es buena. El gordo se sirvió dos grandes porciones y se la pasó al puto que se sirvió dos porciones más grandes aún.

Hay que compartir pibe. Es así la vida. La furia incontrolable. La bolsa que se estampa en la cara. El polvo que vuela y cubre de blanco al gordo metalero. Te vas a la concha de tu madre. Estás muerto, pibe.

Correr.

23.6.10

.........................................



siempre se puede morir un poco más.



siempre pudiste matarme un poco más.



siempre pudimos caer un poco más bajo.



mientras que uno cambia de razón para no morir.



pero siempre se puede morir.



no me cuentes nada.



dejálo.



no me digas que de nuevo estoy muerto.



Ya me enteraré por mis propios medios.

28.4.10

caminar

Tu cara se refleja en el sol. Y sé que sos falsa. Las emociones recorren las venas teñidas de alcohol. El amanecer está próximo. No tan próximo como tu muerte. Como la mía. Y creer que vos eras la luz, el faro. Ahora no sos más que sombras. Que penumbras vacías de deseo, de vida.


Ella me hace respirar y carraspea. Es la mugre en la garganta. Acumulada durante meses, años. Años de no decir nada. De fingir estar bien. Ahora todo es claro, pero la verdad ya no alcanza.


Proba herirme. Dale. A ver si podes. Á que te caes en el primer golpe. Eh?. Dale, que la primavera no está ni cerca de tus ojos. De tu lengua.


Ella dice que las cosas nunca fueron como yo las pensé. Como las ví. Las palabras me confunden. Las palabras siempre confunden. El último libro que no pude terminar de leer estaba todavía en la mesa de luz.


Tu vida no es más que una canción triste. En tu cama sólo frazadas apolilladas. Sólo una triste sensación de haber dejado otro domingo atrás. Luego de resacas sucesivas, seguís intentando. Esperando esa nueva resaca que te calme el dolor. No entendés que la resaca sólo se calma con alcohol.


La distancia nunca era demasiada. Siempre podía hacerme sentir bien a su modo. Pensando en volver al lugar de los hechos felices. Al lugar de las emociones de humo. De los besos alcohólicos.


Y el vino puede detenerte por un momento. Y las drogas te hacen sentir más auténtica. Pero estas esperando que venga tu príncipe azul de turno, y echarte en sus brazos, aunque la vida se trate de otras cosas


Y ella a veces se va a cantar cumpleaños, y con hombres que no la conocen.

30.3.10

corazones desdentados

El vino que no vino, pero vos que llegaste. Te pedí un cigarrillo. Me diste tabaco. No me quedan, dijiste. Pero yo la vi. La ví rebosante, tímida y avergonzada. Solitaria y confusa, asomándose por entre el bolsillo inferior izquierdo de tu mochila negra y mullida -de marca Zenit-, descubriendo tres difusas letras: NEV en un ligero descuido del cierre, que quedaba en evidencia, en burda evidencia ante mis ojos torpes y confianzudos, que se sorprendían al descubrir tal escarnio.


me fui entre aterrado y confundido, pero la puta madre!!!, pero la concha de tu madre!!. qué hacer. qué hacer con la vida que quedaba. cómo mirarte de nuevo. me voy sonriendo porque sé que soy mejor que vos. que vos te quedas ahí, andá a saber escuchando qué mierda en tu mp3. pero yo me voy con la desilusión. me voy con la tristeza mientras vos te quedás con la miseria y esa tranquilidad fingida, y con tu tímida autocomplacencia. y a veces no sé que prefiero.


La caja seguía ahí esperándome y no sabía qué hacer. Robarla o pedirte con insistencia. Qué. Qué hago?. Qué te duele más? Pedíme lo que quieras. Ya no queda más rencor. Esa palabra no la conozco. Y vos? Reconoces tus pequeñas miserias y las celebras como quien se compra una empanada de un sabor nuevo.


con mis manos en tus bolsillos me voy sonriendo. mis manos están ahí aunque nos los veas. ya sos vulnerable como una puta pluma en el aire. ya no tenés más la túnica ni la moña ni la merienda. se terminó el recreo y se cerró el salón. qué vas a hacer? esperá a que te vengan a buscar los padres alcohólicos de carlitos, que ellos te quieren no como la trola de tu madre. esperá tranquilo.


Pensar que ya no se puede confiar ni en uno mismo, che.

12.1.10

pasan las cosas

Nada que hacer con nada de lo que alguna vez pensábamos que íbamos a hacer.


Los cigarrillos se acaban, la cerveza se acaba, la vida se acaba y los niños corren en las plazas. Los padres los persiguen, los miran y les gritan que no, que paren, que escuchen, que respondan. Las viejas tratan de sobrevivir un día más, por lo menos un día mas. Los viejos ya están resignados, no necesitan esperar, no desean nada, simplemente se quedan viendo las cosas, con aire sereno. Todos se fueron. Están lejos. No paran de desaparecer.


Mientras las hojas sobrevuelan las calles un día cualquiera, Gertrudis le dice al novio que no lo quiere más. Él se levanta del banco en donde estaban sentados y espera a que ella le diga que se quede, que no sabe, que lo quiere. Gertrudis no duda, ya no. Ella sabe muy bien que el día se fue, como todo lo que sentía por él. Él no entiende pero se queda. Un rato más. Primero la mira suplicante. Luego mira hacia el suelo como esperando la palabra que le salve. No vuelve a levantar la mirada.


Él no sabe, y cree que se acaba el mundo, que se acaban las tardes cálidas y las noches calientes, que el cine ya no le va a dar más memoria. No entiende cómo va a empezar de nuevo, no se anima a imaginar, no puede. No quiere llorar, pero cree que se le acaba el mundo. No quiere olvidar.


Pasan los días y se va a las plazas en busca de un poco de compañía visual, trata de conectarse con las cosas que pasan a su alrededor, quiere ver. Gertrudis en cambio se queda en casa viendo fotos viejas, de cuando era chica e iba a veranear con sus primos a La esmeralda, sólo llora cuando se cuela alguna foto imprevista, de esas que no quedan en la memoria visual habitual. Las agarra fuerte, no puede soltarlas después de un rato, las estropea. No puede tener las manos vacías. Trata de agarrar lo que sea. A veces hace tiempo en el almacén de la vuelta tocando las frutas, como agarrándose de ellas, como pidiendo ayuda a los melones y los duraznos. Le gustan los duraznos, pero le gusta más tocarlos que comerlos.


En la plaza los niños le sonríen como a él le gustaría que lo hagan las muchachas. Siempre se quedaba los primeros minutos viendo la gente pasar, hasta que se detenía en una situación que le parecía peculiar.

22.12.09

--Cataline-- parte II---

-Estás mal de la cabeza. Andate. Me asustas.


-Yo no te asusto –decía mientras le tomaba la muñeca con una mano y le pasaba la mano por debajo de la pollera con la otra-, lo que te asusta a vos es la vida.

No sabes vivir. Te amaestraron para tenerle miedo a todo, en particular a las buenas experiencias, pero no te preocupes porque yo te voy a enseñar a vivir.


La agarra de la cintura, la da vuelta y la empieza a tocar con una mano, mientras con la otra le tapa la boca. mientras se la lleva hacia una pequeña calleja a unos metros de allí. Acerca la boca acuosa a su delicada oreja y le va contando lo que sigue:


Mientras vos esperabas que la vida te sorprenda a mi me rompían el orto en el cuarto de mi novia, unos amigos de ella que eran putos, y que además la violaron.

Y todo sabes porqué? Los amigos escuchaban los redondos, eran fanáticos de Luca, juraban que eran metaleros de alma, y a la ves se castigaban con The Smiths y Belle and Sebastián. Aseguraban que Yeah yeah yeahs era lo más cercano al proyecto en el que trabajó Pablo Estramín antes de su desaparición.


Cuando los conoció, yo le dije pero estos tipos son flor de imbéciles!. No me hizo caso, ella estaba maravillada con la chonga identidad musical de estos fanópilos (mezcla de fan con

No hubo nada qué hacer. Después de un par de semanas, ya estaban poniendo discos de Tom Jones, Pink y Brian Eno intercalándolos con Fabiana Cantilo, Luciano Pereyra y Riff de manera compulsiva. Pasaban todos los días con nosotros, nos traían frutas que robaban del almacén de al lado, y unos glissines roñosos, seguramente vencidos, que les daba la madre de uno de ellos.


Una vez llegaron a decir que los Estómagos eran los Kiss de los ochentas uruguayos, y que si no fuera porque Jaime Roos conoció al Canario Luna, hubiera sido el precursor del Grunge Latino. Los miércoles jueves y viernes siempre se juntaban a escuchar Judas Priest y comer galletas al agua con sardinas, mientras tomaban licuado de banana, pasaban toda la noche divagando sobre los nuevos géneros del rock, y cómo la ciencia ficción iba a salvar al mundo. Afirmaban ser fans de Talía, y caerles mal Natalia Orebro, “por un tema de plagios, viste?”.


Cuando dijeron que Jarabe de Palo y la Polla Records eran los hermanos gemelos del rock español y que sólo se diferenciaban por la década en que nacieron no pude más. Me alejé de esa manga de enfermos en cuanto me dejaron la puerta abierta.

Después de eso jamás volví a ver a mi novia ni a los amigos fanópilos.


El acaba con lo suyo. Le saca la mano de la boca. Ella con una mueca de satisfacción se acomoda la pollera y le dice:


- Y eso qué tiene que ver con que yo no sé vivir? Me parece que te fuiste de tema, chabón.


-Sos argenta?


-Puede ser...

26.11.09

Noche

03.15 de la mañana. Cuarto con colchón de dos plazas en el piso. La ventana abierta. La cortina de cuando en cuando flameando. Por la ventana entra la luz de la luna que llega hasta los pies de la cama-colchón. La brisa es tenue y hace calor.

Martín despierta del lado derecho, y más cercano a la ventana. Se da vuelta y acomoda las sábanas caídas, encuentra a Violeta sentada sobre la cama, con las almohadas de respaldo, en plena oscuridad. Él la agarra del brazo suavemente, y desliza la mano hacia su vagina. Ella se aparta, sin tocar su mano, con un movimiento lento e incómodo.

-Estás despierta.

-Si.

-Qué haces despierta?

-Pienso.

-En qué pensabas?

-En nada que quiera contarte

-Pensás en Fabio. Sé que pensás en él. Siempre que te quedas despierta a esta hora con las manos cruzadas sé que te morís por irte con él, que te abrace él, que te hable él, que te coja él. Se nota en tu mirada. A veces cuando estamos hablando en el comedor o haciendo el amor en el baño, me doy cuenta que tu mente se va. Simplemente dejas de estar al lado mío. Te vas. Lo que me queda es tu cuerpo para poder manosear, y en el mejor de los casos coger. Ya me he acostumbrado a esto. No me quejo. Simplemente dejo que pase, que te conformes con esta realidad, y que luego vuelvas.

-Si sabes todo eso porqué me preguntas?

-Tenía la vaga esperanza de que me lo negaras.

-Sabes que él siempre me interesó más que vos, que siempre me gustó más que vos y siempre me calentó más que vos.

-Nunca me lo dijiste.

-Nunca me lo preguntaste.

-Se ve que tenés buena intuición, casi un olfato canino.

-Sos una mierda

-No me digas eso, nene, nadie nunca habló de...

-SOS UNA MIERDA!!

-Como quieras. Voy a dormir que mañana me levanto temprano.

-Bueno, pero dame más sábana que la tenés casi toda de tu lado.

-Tus sábanas son más cortas que las mías. Siempre me pasa lo mismo en tu casa. Vas a tener que cambiar las sábanas, sino no vengo más.

-Vas a tener que dejar de decir boludeces porque sino no te dejo venir más.

-Ah sí?

-Sí.

-Capaz que no vengo más entonces.

-Si venís es porque estás aburrida, porque no hay nada más interesante.

-Puede ser…

-Qué te pasa?

-Pienso.

-En qué pensás?

-Mas bien peno.

-Pasame un pucho.

-Tomá. Compartimos. Es el último.- Le arrima la caja de la mesa de luz hacia la cama. Quedaban dos cigarrillos.

-Pero quedan dos cigarrillos.

-Queda uno. El otro me lo voy a fumar mañana cuando me levante.

-Mañana capaz que no te levantas, capaz que te da un paro cardíaco a mitad de la noche, y ese cigarrillo va a quedar huérfano. Mejor fumamos uno cada uno.

-Está bien.

24.11.09

la inosencia

Hoy en día, ser opositor es tan fácil que a nadie le interesa serlo.

Todo empieza hace algún tiempo en una ciudad perdida de algún lejano país, donde la gente era rebelde sin querer.
De pronto, esas buenas personas se encontraban involucradas en una situación subversiva casi sin pensarlo. Su capacidad de romper sistemáticamente las leyes los dejaba perplejos. Su sorpresa era tal, que simplemente no veían como justificarse, meditaban unos instantes sobre lo hecho con una mirada perdida hacia el suelo, como si por un instante se avergonzaran, y luego se les desprendía una risa tranquila, despreocupada como si se desprendiera una reflexión cómica de todo.
Su inocencia, tal como la de unos niños, era inexplicablemente sincera.
Todos eran inocentemente culpables.

Cuando se los acusaba de algún delito realizado, no tenían mas remedio que declararse culpables. Y en realidad no les interesaba demasiado si eran realmente culpables o no, simplemente lo hacían por mero formalismo, y sin remordimiento alguno.
-¿Usted no entiende que ha cometido un delito que atenta contra la sociedad?, que ud. ha quebrantado la ley? Porqué lo ha hecho? Ud. es estúpido?
Los inocentes individuos no sabían qué responder frente a las prepotentes preguntas de la ley. Y cuando lo hacían, alegaban que “fue accidental, simplemente no me di cuenta”.

Los defensores de las leyes, la moral y el orden, ya no sabían qué hacer. Se desesperaban porque alguna persona se declarara inocente, que defendiera los valores de la comunidad de una manera oscurantista e implacable, pero no había caso. Los policías ya no soportaban el hecho de que la gente sucumbiera tan fácilmente a los ilícitos, con tanta naturalidad y apaciguamiento. Las autoridades se preguntaban incansablemente cuál había sido su terrible error, porqué la gente no había logrado interiorizar las normas de “buen comportamiento” y las prohibiciones que éstas traían aparejadas. Perdían el sueño buscando una solución eficaz. Era usual que un inspector llamara al jefe a media noche para contarle sobre una salvadora forma de represión que recién le venía a la mente.
-Hola señor, disculpe la hora, pero... habla el inspector Ramírez. Creo que tengo una solución. Creo que encontré la causa de este gran mal...
A medida que transcurría el tiempo; el sueño y el cansancio, que traía la constante preocupación y conseguido fracaso de estos señores, iban haciendo estragos en su propia organización.

Y así pasaban las semanas, los meses y los años sin poder controlar las acciones de los habitantes, pero por sobre todo, sin poder controlar sus pensamientos, sin poder controlar sus fantasías, su imaginación. Por más que vieran y revieran sus métodos, parecía que la frágil ingenuidad de éstos sujetos, no podía ser quebrantada por la recia maquinaria normativa, por la mano dura de los normalizadores.
Se dice que el fracaso de la ley fue tal, que terminaron escapando de la ciudad como niños asustados, algunos dicen que por miedo a ser contagiados de inocencia, otros que se fueron a buscar refuerzos.
Cuentan que no todos los policías escaparon...